martes, 20 de agosto de 2013

Cuando los ejes nos cuentan el final

Cuando vi por primera vez las últimas imágenes del primer capítulo de Homeland me percaté de lo obvio: Brody tenía un objetivo y los creadores nos lo dejaron claro a través de las imágenes. ¿O quizás no?







Tenemos un plano de mirada de Brody. La cámara se mueve a su alrededor para revelarnos lo que ve: la Casa Blanca -su objetivo-. Pero de lo que no me di cuenta fue del salto de eje que se producía en el penúltimo plano cuando volvemos de nuevo a su mirada. Este salto de eje no es gratuito, sino que más bien nos adelanta que Brody tendrá dos diferentes maneras -miradas- de afrontar su objetivo. Aunque si seguimos leyendo las imágenes nos damos cuenta de que cada una de ellas no serán fáciles, ya que tendrán que sortear el intrincado laberinto que forman las ramas de los dos árboles -Carrie / Nazir- que lo acechan.

jueves, 15 de agosto de 2013

¿Y si purgáramos la cobarde moral de los guionistas?

Hacía mucho tiempo que una película no me revolvía tanto el estómago como The purge. Me gustaría pensar que el guionista la ha escrito adrede para que constantemente estuviéramos saltando de impotencia al asistir a la mayor verborrea moralista de los últimos años, pero la realidad es otra.

 

¿Por qué coño James no le da dos buenas ostias a su hijo después de que haya abierto el sistema de seguridad?




¿Por qué cambia de opinión James y no entrega al vagabundo?





¿Por qué tiene que morir precisamente James, a pesar de ser el único de la familia que verdaderamente pone de su parte por defenderla?
 
 



Y por último ¿por qué no matan a los vecinos?






Pienso que todas las preguntas se responden con una misma respuesta: porque James Demonaco no ha tenido los suficientes huevos de llevar una brillante idea hasta sus últimas consecuencias.