jueves, 8 de febrero de 2018

Cuando ahogas el dolor con una dosis desconocida

Siempre he tenido una memoria fotográfica, es algo que no sólo me ha caracterizado, también ha ido una herramienta que ha escrito la historia de mi vida. Cuando nadie se acordaba, yo instauraba mi memoria, y todos asumían con credibilidad -ostia! es verdad! cómo coño te acuerdas de eso?-. Y no sólo era "eso" sin más, eran detalles que pasaban inadvertidos y yo los mostraba tal cual fotografías. 

Hasta aquí nada del otro mundo para el lector. La verdadera historia comienza cuando a esas historias acompañadas de detalles, les añado mi imaginario particular -lleno de mentiras-. Y no contento con eso, cuando la historia -acompañada de mentiras- se repite mil veces, termina por convertirse en una verdad. 

¿Manipulación de los hechos? Puede. ¿Qué más da cuando dichos hechos tienen un final feliz que contenta a todos? Hablando de finales, el inmortal no se merecía acabar muriendo de esa manera, entre otras cosas porque si era inmortal, por esencia no puede morir.  

¿Pero quién soy yo para decir cómo debe morir nadie? En todo caso, la única licencia que me puedo tomar es la de contar la historia de mi muerte. ¿Muerte? ¿Pero si esa palabra está prohibida hasta en la publicidad que expone este blog? ¿Qué me estás contando? 

Una historia fotográfica llena de detalles. El primer detalle, este blog no tiene banners publicitarios. Ya, ¿cómo lo ibas a saber si tienes instalado el Adblock? Da igual, nunca quise rentabilizarlo y sabes por qué, si es que lo lees realmente. Mi historia es una pura basura blanca -white trash- invendible, pero no te pases tampoco, nunca necesité tu miserable limosna "progre".  

¿Porque eso es lo que eres no? Una moneda de dos caras: lo políticamente correcto y tu cuenta corriente. Vale. Me he pasado. Soy un pretencioso ególatra que se cree mejor que tu. Pues sí, y lo reconozco. El Iphone con el que estás leyendo esta historia es el resultado de la falsa historia en la que crees que vives. 

¿Pero esto no iba de mi historia adornada de detalles inventados? ¿Qué hago ahogando mi dolor con una dosis desconocida de una droga desconocida hecha en la cocina de cualquiera contigo?


¿A qué viene este vídeo se preguntará el lector? Simplemente un homenaje a la white trash a la que pertenezco, y de la que me siento muy orgulloso. 



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