viernes, 19 de julio de 2019

¿Quieres volver a ser el comercial de mi vida...?

Hace años, entre medio de la muerte de Kurt Cobain, la cual no lloré porque yo era más de Oasis, cuando iba a los servicios del instituto, sólo podía pasar cuatro cosas, a saber: mear, fumar, escribir con rotulador en la puerta del water o una novatada (os pido perdón a todos los afectados por esto último, no me siento orgulloso, pero eras tu o yo).

De las cuatro, hubo una especialmente significativa, una frase que ninguna limpiadora pudo borrar, "la esensia de esta vida consiste en buscar el nirvana". No se hizo esperar las respuestas, "mucho nirvana, pero puto analfabeto, a la esensia le falta la "c". Justo lo que esperaba. No fue un error ni una falta de cultura lingüística, fue premeditado. 

Una frase que intenta copiar al peor Paulo Coelho nunca llamaría la atención, salvo si en dicha frase hubiese algo que no cuadrara. Y fui más allá, y la firmé con mi nombre, para que todo el mundo supiera quien fue el autor, quien era yo. Parafraseaba a Sartre pero nunca lo había leído. 

No hace falta decir que me llevó directamente a la fama -efímera, sí, pero bendita fama-, una fama basada en un chiste -malo por cierto-. El problema vino cuando el chiste se convirtió en un mito, y el mito dejó de tener gracia porque nadie lo comprendía verdaderamente. 

Necesitaba a alguien que lo entendiera en su justa intención. Mi vida era un nicho de mercado emergente que necesitaba un comercial para proyectar las ventas -mis inquietudes-. Y entonces apareciste tu, el verdadero Kurt Cobain que me llevaría a ese "nirvana" que tanto ansiaba. Me guiaste y me vendiste, como todo buen comercial.

Después pasó lo que pasó, los mejores años de vida -¿alguna vez hubo alguno malo?- y llega este preciso momento en el cual estoy escribiendo estas reflexiones de una basura blanca más. Y a pesar de estar orgulloso de ser dicha basura, me pregunto: ¿Quieres volver a ser el comercial de mi vida...


PD: y cantar esta canción a capela en tu viejo mercedes...?